la verdad sobre las retenciones
Las retenciones o derechos de exportación:
NO SON CONFISCATORIAS. Gravan la RENTA DIFERENCIAL DE LA TIERRA Y SUPERUTILIDADES que no tiene una relación directa con el esfuerzo empresario.
Esta renta diferencial de la tierra reconoce tres causas, a saber:
1) La productividad natural de la Pampa Húmeda
2) El tipo de cambio competitivo sostenido por el estado nacional
3) Los altísimos precios internacionales.
La existencia de un elevado tipo de cambio real desde el año 2002, implicó que los ingresos recibidos en dólares por los sectores exportadores se triplicarán al ingresar al país.
NO AFECTAN LA RENTABILIDAD DE LOS PRODUCTORES. El margen Bruto por hectárea (ingresos - costos) del 2007/2008 es un 38% superior al margen de la campaña 2006/2007, 88% superior al margen de la campaña 2005/2006 y un 138% superior al margen del período 1991/2001, aún bajo la aplicación de las retenciones móviles. (Fuente: CENDA – Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino - FLACSO - UNIVERSIDAD NACIONAL DE QUILMES) Los costos han crecido en menor cuantía que los precios de venta del sector, incluso aquellos insumos agroquímicos con precios dolarizados.
SON ANTIINFLACIONARIAS. El precio mundial de los alimentos se ha encarecido un 45% en los últimos 9 meses. Casi todos los países exportadores de alimentos las utilizan. En ausencia de retenciones, los productores de bienes alimenticios exportables (como trigo, harina, carne, aceite o limón, etc.) tenderán a vender sus productos en el mercado interno al equivalente en moneda local del precio internacional, es decir al precio en dólares multiplicado por el tipo de cambio. Con la vigencia de retenciones a las exportaciones se reduce el precio que cobra el productor por tonelada vendida al exterior. De esta forma, al disminuir el precio de referencia en el mercado mundial también cae el precio local. Las retenciones desacoplan los precios internos de los precios internacionales, reduciendo los precios internos aún frente a aumentos de los precios internacionales. Las retenciones móviles refuerzan este desacople, aumentando la alícuota a medida que crecen los precios internacionales.
SON REDISTRIBUTIVAS. Lo recaudado contribuye a mantener el tipo de cambio competitivo, protector de la industria nacional y por ende, se preserva el sesgo productivo y la creación de empleo. Por otra parte, con las retenciones se abaratan los precios internos, por ende contribuyen a mantener el poder adquisitivo del salario y no se deteriora la distribución del ingreso.
DESALIENTAN EL MONOCULTIVO SOJERO. Un mayor nivel de retenciones sobre la soja, busca reducir su rentabilidad en relación con otros cultivos incluidos en la canasta alimenticia, para promover una mayor oferta en el mercado interno de estos últimos. Se busca preservar la SOBERANIA ALIMENTARIA NACIONAL.
PRESERVAN EL CARÁCTER SOLIDARIO DEL FEDERALISMO. La nacionalización de los ingresos aduaneros, entre los cuales se encuentran los derechos de exportación (retenciones), representó un triunfo de las provincias del interior con respecto a Buenos Aires, después de la segunda mitad del siglo XIX. Pretender, junto a las oposiciones provinciales de la Región Centro, que los ingresos por retenciones vuelvan a las provincias en proporción a lo aportado por las mismas, implica no acordar con el esquema de redistribución de riqueza necesaria entre provincias ricas y pobres. Por otra parte, según la constitución nacional, las retenciones son no coparticipables. Además, representan el 4º concepto en importancia del total recaudado por el fisco nacional. Tengamos cuidado con los ideólogos de las recetas económicas neoliberales que proponen la reducción del estado a su mínima expresión, la preeminencia del mercado en la articulación de las relaciones económicas, y la puesta en práctica de todas aquellas políticas que durante la década del noventa, generaron caída de la producción, des-industrialización, desempleo, exclusión, pobreza y marginalidad.
Las cifras son tomadas de un estudio conjunto de la FLACSO y la Universidad Nacional de Quilmes con la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC
